2017-Agrupación de Profesionales ELAM-Chile

¡Sin Memoria no hay Salud!

10/09/2016

 

Tras 43 años de iniciada la dictadura militar y ahora viviendo en supuesta “democracia”, es que aún se conservan e incluso profundizan desde las cúpulas de poder, los pilares dictatoriales que sostienen el “modelo” chileno, amparados en la Constitución de 1980 y en colaboración con la mal llamada “centroizquierda”. Vestigios de esa época son la reforma laboral, el sistema tributario, la desnacionalización del cobre, el fomento forestal, el sistema de AFP, la privatización y abandono de la educación, el sistema bancario, la subcontratación, la privatización del agua y en 1981 el sistema de salud; todo esto en función de la mercantilización de la vida y desde luego de la salud, esta última bajo el concepto de “libre acceso a la salud”, dividiéndola en atención “pública” y privada, con claras diferencias entre una y otra, resultando en una crisis catastrófica debido a largas listas de espera, déficit de profesionales, alto gasto de bolsillo y un largo etcétera.

 

Pero en la dictadura no sólo hubo pérdidas desde lo material, sino que miles de familias sufrieron muerte, tortura y presidio, formando parte de largas listas de detenidos desaparecidos, ejecutados, presos políticos y exiliados, con secuelas físicas y psicológicas, calando profundamente en nuestra sociedad hasta el día de hoy y aún con impunidad.

 

Muchos médicos, faltando a la ética y moral de su profesión, cumplieron un rol protagónico en diversas violaciones a los Derechos Humanos, participando de torturas, administrando drogas en interrogatorios y falsificando múltiples documentos. Parte de estos “galenos” se encuentran impunes, y se sabe que cerca de una treintena se mantiene ejerciendo tanto en el sistema público como el privado.

 

La dictadura supo golpear la salud chilena de distintas formas. Ejemplo de esto fue la utilización del edificio que albergó al Instituto de Higiene y luego al Servicio Nacional de Salud, como casa de detención, interrogatorio, tortura y asesinato; el Cuartel Borgoño, irónicamente apodado “Casa de la Risa”, ubicada en Borgoño 1470, el que estuvo a cargo de la DINA y posteriormente la CNI. Actualmente se encuentra ocupado por la PDI, y ante la amenaza de ser demolido se conformó el Comité de Recuperación del Cuartel Borgoño, que lucha por mantener viva la memoria histórica de nuestro pueblo.

 

Es así como también a lo largo de los años, y en particular este último, ex presos políticos de la dictadura militar se han visto en la necesidad de realizar incluso huelgas de hambre en busca de una reparación integral. Parte de esta demanda es la mejora del Programa de Reparación en Atención Integral en Salud y Derechos Humanos (PRAIS), que presenta grandes problemas en cuanto a su financiamiento, administración y funcionamiento, formando parte en la crisis de la salud pública.

 

Estas son algunas de las razones por las que es necesario organizarse y enfrentar la Constitución y el sistema de salud de Pinochet. No es posible hablar de salud individual sin salud social, sin justicia y reparación. No es posible poner fin a los síntomas de una enfermedad sin poner fin a su origen.

 

¡SIN MEMORIA NO HAY SALUD!

¡JUICIO Y CASTIGO A LOS CULPABLES!

Compartir
Retweet
Please reload

Categorias
Please reload

Please reload

Artículos Relacionados
Please reload